Hemos tomado miles de cafés en nuestras vidas pero, todos sabían igual? Claro que no y  te queremos contar porque. Claramente hay diferencias entre el café de máquina eléctrica que te servís en la oficina y un espresso de buena calidad.

La manera más sencilla, antes de probarlo, es verlo. Podremos identificar  la calidad  rápidamente. El café de jarra, el mismo que te dan en McDonald’s, no tiene espuma. Luce como un vaso de CocaCola caliente. Parece negro con algunos tintes marrones, pero si lo vemos de cerca se puede apreciar cierta transparencia. De verdad luce como una CocaCola. En cambio un espresso de buena calidad tiene otra presencia. Es mas pequeño, y tiene otra textura, incluso es mas espeso. Hasta tiene esa espuma que tan bien lo caracteriza. Su color es mas puro.

Una de las cosas mas importantes en el proceso del café es que tan tostados están los granos, a esto se le llama “La curva de tostión”. De esto depende la calidad del café y sus características. Durante el proceso de tostar el grano la temperatura y el tiempo son factores muy importantes. Se debe ser muy cauteloso con esto ya que estas determinaran la potencia de los atributos del grano. Este es el secreto de cada tipo de café porque variando esta curva se pueden lograr muchas variedades, desde uno muy suave hasta uno muy intenso. Por ejemplo, medida que la escala de tostión baja el café es más suave.

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Después de esto el grano pasa por un proceso de molienda. Dentro de este proceso existen tres variedades gruesa, media y fina. El tipo de molienda le dará al café diferentes tipos de sabores, acidez y cuerpo. Para que entiendan mejor, si el café es de molienda gruesa será un café suave y ligero. Si es media tendrá un sabor más balanceado. Si este llegara a ser de molienda fina -mi preferida- posiblemente el café tendrá un mayor carácter.

Por supuesto que no es normal moler el café en casa, la mayoría ya compra el café molido. Esto no tiene nada de malo. Lo bueno de molerlo uno mismo es que podría disfrutar del aroma y elegir el tipo de molienda. El café ya molido con el paso del tiempo puede ir perdiendo el aroma y sabor. Por esto mismo es recomendable no moler grandes cantidades, o en caso de comprarlo molido no comprar mucho si no se va a consumir rápidamente. Es importante guardar el café correctamente, en lugares poco húmedos  y frescos.

Ahora ya nos encontramos en condiciones de distinguir un buen café y elegir los granos que preferíamos. Ahora si piensa hacer el café en casa, le recomiendo que la relación de café-agua debería ser de 7 gramos cada 90 ml de agua aproximadamente.

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Escrito por Nahuel Gentile

Lic. Periodismo. Director de Sociedad Café.

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